Saltar al contenido
debonsais.com

Cómo hacer un bonsai

Si se quiere iniciar en este arte lo mejor es comenzar con plantas fuertes, de la familia de las coníferas, como los “Chamacyperis nana ggracili”, el “Pinus mugus” o los “Juniperus”, de crecimiento lento, o las “Buxus”, “Ficus” y “Acers”, de crecimiento más rápido.

Es aconsejable comenzar con un árbol de unos 20 a 30 centímetros de altura bien formado, es decir, con ramas suficientes y buenas para empezar a formarlo. En el momento de elegirlo debe examinarlo detenidamente para constatar que no tiene enfermedad alguna, para lo cual se pone del revés y se saca del contenedor a fin de comprobar que las raíces pueblan todo el cepellón de tierra.

El tronco debe ser grueso en la base, afinándose a medida que va hacia arriba, y con muchas ramas que suban en todas direcciones y que, asimismo, deben estar muy pobladas de pequeñas ramas y hojas.

Una vez escogida la planta se eligen los utensilios adecuados de entre la extensa gama disponible en el mercado.

Y hecho esto ya puede ponerse manos a la obra. Para empezar se sitúa la planta de forma que, sentado, el centro quede a la altura de los ojos. Normalmente, los bonsáis sólo deberían tener un frente, pero esto dependerá de donde se coloque posteriormente.

El frente es la parte más bella del árbol; una vez situado en la posición de trabajo, lo admiraremos durante largo tiempo para buscar en él simetría, proporción y equilibrio.

Una vez admirado y con la seguridad de saber lo que se quiere, se comienza por limpiar la base del tronco de ramitas, dejando sólo las más grandes; a continuación se eligen las más gruesas, cortando el resto lo más a ras posible del tronco, sin perjudicarlo; entre las más gruesas se selecciona siempre la primera comenzando por la base, que será también la más larga; a continuación se va subiendo, cortando sólo las que no mantengan una distancia equidistante ya que, si quedaran muy juntas, al crecer, se molestarían.

Esta bandeja posee dos orificios de desagüe en la base, donde se colocan dos rejillas sujetas con alambre para que la tierra no se escape; a continuación se coloca una capa de tierra volcánica o gravilla de medio centímetro como máximo, que se cubre de tierra especial para bonsáis; por los orificios del desagüe se pasa un alambre en forma de “u” por cada uno de los agujeros para sujetar el árbol, que se coloca de forma que la rama más larga esté a ras del borde; de esta manera, el árbol queda desplazado hacia un lado, guardando cierta simetría y equilibrio.

Una vez situado se llena de tierra, formando un montículo, después se coloca el árbol encima, oprimiéndolo para que la tierra quede compacta y no deje lugar a bolsas de aire: posteriormente se sujeta con el alambre para que el árbol no se mueva y enraíce correctamente: luego se rellena el resto del recipiente con tierra, haciéndola compacta con la herramienta adecuada.

Por último se pre para un recipiente con agua y un fertilizante soluble específico y se introduce el bonsai dejando que se empape bien para que la tierra se compacte. Con esta operación se consigue un bonsai de tronco recto llamado “Chokkan”.

Cómo hacer un bonsai
5 (100%) 2 vote[s]